Quizá no sea hoy un día especial para ti, pero simplemente por la fecha, ya es distinto. Hoy es doce del doce de dos mil doce (12-12-12).

Hace 36 años, mi madre, una malagueña afincada en la capital de Extremadura, se enteró de que estaba embarazada por cuarta vez. “¿Cómo podía haber tenido este despiste?”, me dice que se repetía continuamente.

Nací, crecí, me crié y estudié en Mérida. Ahí me tenéis en la foto, no pasaba de los 4 años. Mi padre me envió a Badajoz porque me “distraía” bastante. Una decisión que hizo que, desde sexto de EGB hasta tercero de BUP, no me distrajera más. Fue, entonces, en COU, cuando le dije a mi padre que ya estaba preparado y que ya había aprendido todo lo que tenía que aprender. En realidad, necesitaba volver a Mérida, con mis amigos de toda la vida, y escapar de la disciplina del Colegio El Tomillar (que tantos buenos momentos me ha hecho vivir, todo hay que decirlo).

De la noche a la mañana me encontré en un Instituto público de mi ciudad natal, rodeado de chicas, sin tener que levantarme cada vez que entraba un profesor, ni rezar el Ángelus obligatoriamente a las doce en punto del medio día. Fue un año “sabático” que no me vino nada mal.

Llegó la Universidad y a Madrid. Periodismo y Humanidades en la San Pablo. Grandes años y mejores personas las que me encontré por el camino. Muchas de ellas me siguen acompañando y espero que lo hagan durante muchos años más.

Al finalizar mis estudios, puse rumbo a Australia: Experiencia sin igual de estudio, trabajo y vida. Todo el mundo tendría que salir, al menos un año, fuera de su país, de su cultura y de sus raíces.

Y todo esto ha desembocado en una vida que, 36 años después, está formada por mi familia y mi trabajo. Mis dos pasiones.

Muchas gracias, aquí tienes tu regalo

Por eso os quiero dar a todos las gracias. Muchos de los que estáis leyendo esto habéis compartido parte de estos 36 años y otros muchos lo estáis haciendo ahora. Para mi ha sido, y es, un placer. Todos y cada uno de vosotros habéis hecho que sea como soy y por eso os voy a hacer un regalo. Sé que no es gran cosa pero, oye, menos da una piedra.

Se trata de dos obras de referencia que tengo en cada uno de mis dispositivos móviles para momentos de espera, aburrimiento o inactividad física y mental. Os recomiendo que los leáis y espero que os gusten: 

 

 

 

 

 

Espero que os gusten y muchas gracias, de nuevo, por vuestras felicitaciones.