La evolución del marketing prosigue su marcha a pasos agigantados, cada vez son más los estudios que se publican y más novedosas sus técnicas.

Las empresas están ávidas de incorporar esta ingeniosa herramienta en su estrategia empresarial porque a ella le atribuimos el incremento de su rentabilidad.

Claro que marketing es vender, pero independientemente de la calidad de nuestro producto o servicio, nuestra marca no solo es el reflejo de esta actividad, sino de la relación que existe entre nuestro producto o servicio con el cliente.

Tener presente al cliente, es sinónimo de eficiencia en nuestra tarea empresarial, saber:

  • A quien vendemos.
  • Por quien producimos o servimos.
  • Para quien es lo que hacemos.

Todas estas premisas dan respuesta a:

  • Como tenemos que producir o servir.
  • Donde lo tenemos que hacer.
  • Como mejorar.

En resumidas cuentas tener contento a un cliente no solo supone nuestra rentabilidad empresarial, va más allá, supone ganar su confianza y hoy en día en un entorno de mercados tan dinámicos eso supone muchísimo: estabilidad, permanencia, credibilidad. Que no son sino elementos que afianzan los cimientos de nuestra marca, transformándola en algo: cercano, familiar, cotidiano e imprescindible para aquellas personas que un día decidieron ser nuestros clientes.

Marketing actual

Pero en entorno web 2.0 no existen límites, es como un escaparate donde cualquiera nos puede ver, el que tiene intención de comprar como el que solo está de paso, los que teniendo su propia tienda deciden ver la tuya para saber que les falta o que les sobra, y aquellos que se reúnen cerca del escaparate para hablar de lo que harán después con el producto o servicio adquirido; con quien lo compartirán, como lo usarán.

A este batiburrillo de comentarios y opiniones que llegan incluso a condicionar las opiniones de otras personas con respecto de tus productos o servicios, se le conoce como redes sociales, estas sugerencias mueven las opiniones de “tantos” que el tendero sale de su tienda para ver lo que pasa, y es entonces cuando a la voz unísona de la comunidad, el empresario se da cuenta que ahora:

Los clientes no son solo lo que influyen en sus ventas, más allá de lo que se pensaba, cualquiera puede opinar, ese cualquiera comprende: usuarios, clientes, en definitiva prosumer (consumidores y usuarios).

Los prosumer ahora:

  • Tienen voz.
  • Saben lo que quieren.
  • Influyen a otros prosumer.
  • Influyen al empresario, al proveedor, al fabricante, al diseñador, a la competencia….
  • Hacen marketing y las redes sociales es su canal.

Donde cualidades ajenas totalmente al prosumer, como era: el precio, la calidad y la cantidad; ahora se modulan teniendo en cuenta sus intereses. Y esta regla es ley para aquellos que nos dedicamos al marketing, diseñando su estrategia afinada al cliente como su objetivo principal.

Y ahora ¿Quién crees tú que diseña el marketing?