A nadie se le escapa que, aunque de reciente creación, -fue en el año 2006 cuando Chris Shipley bautizó el fenómeno como Social Media-, la estrategia de Social Media que lleve a cabo una empresa, será una más de sus herramientas de marketing (Web, Facebook, Twitter, Linkedin, Google+, etc).

El perfil de un social media es, en primer lugar, la generación de contenidos, con un conocimiento “exquisito” de la marca, producto o institución que “vende” en las redes. Es una comunicación rápida y directa con el usuario, por lo que no se puede tomar a la ligera. El daño de un mal comentario, puede ser irreversible. Debes tener mucho cuidado con esto.

Pero hoy nos centraremos en las claves para el desarrollo de un Plan de Social Media. Otro tema amplio de debate sería cual es el perfil profesional más adecuado para desarrollarlo, sobre el cual ya se está escribiendo ríos de pixels, por la complejidad que ello entraña, al tratarse de un puesto de trabajo relativamente nuevo en las empresas.

Pero volvamos a lo que nos ocupa. Para ver las claves de cómo elaborar un Plan de Social Media, primero lo vamos a definir:

Social Media: “es el conjunto de soportes que nos permiten enlazar información a través de Internet y que conforman redes sociales o comunidades virtuales”. La comunicación cambia radicalmente con este concepto en cuanto pasamos de ser meros receptores a ser participantes activos de la información.

Claves para hacer un buen Plan de Social Media

1.- Plasmar en un folio el DAFO de la empresa. Es decir, conocer sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, para que el enfoque de nuestra comunicación camine en consonancia a los pasos de la entidad.

2.- Conocer qué es lo que ya se está diciendo de esta empresa, marca o entidad en Internet y analizar y enumerar en dos folios: “lo que me gusta que ya se está diciendo de mi, y lo que tengo que cambiar radicalmente”.

3.- Análisis de resultados actuales. ¿Qué herramientas tiene la entidad en materia de Social Media? De dichas herramientas, ver el año de constitución, número de seguidores, periodicidad en sus publicaciones, etc.

4.- Analizar qué herramientas vamos a desarrollar, no tienen que ser todas. Una herramienta online de marketing “vacia” o sin actualizar da mala imagen. Por ejemplo: ¿Tengo capacidad para “llenar” de contenidos un Youtube con videos cada 15 días? ¿Estos vídeos serán propios de mi marca o solo promocionaré videos ajenos que interesen a mi marca?

5.- Definir su target o público objetivo. ¿Hago amigos por hacer? ¿Abulto el número de seguidores en Facebook, por ejemplo, a través de una compra masiva? ¿Voy a un grupo más reducido pero certero para mi negocio: clientes-proveedores?

6.- Análisis de la competencia. ¿Qué está haciendo la competencia en materia de redes sociales?

Estas seis claves básicas nos pueden ayudar a arrancar un Plan. Con ello ya tenemos trabajo por delante. Pero el Plan debe ir respaldado por unos objetivos que nos permitan medir la efectividad de este trabajo. Algunos de los objetivos alcanzables que recomendamos definir son: mejorar la reputación online (que lo que salga en buscadores sea en el más elevado porcentaje posible, positivo para la imagen de esa entidad, empresa o marca); aumentar el número de clientes; incrementar el número de suscriptores a nuestros boletines online; incrementar el número de seguidores; fidelizar asociados-clientes. Todo ello pasa irremediablemente por una clave: crear contenido de calidad y lanzarlo en el momento adecuado.

Vía puromarketing.com